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Segunda vuelta: La batalla por el voto cuarentón

La plataforma DecideChile analizó sobre la base de los datos del Servel el comportamiento de los votantes y los datos son decidores: los jóvenes eligieron a Boric, los mayores de 70 años votaron por la derecha y pareciera que la decisión la tienen los chilenos y chilenas entre 30 y 50 años que disciplinadamente concurren a las urnas.

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  • Belén Muñoz

  • Jueves 25 de noviembre de 2021 | 16:22

La segunda vuelta no sólo pareciera ser el enfrentamiento entre dos candidatos opuestos, sino también de dos generaciones, en la que los centenial y millenials (18 a 35 años) tiene un comportamiento absolutamente opuesto a los Baby Boomers (56 años y más).

DecideChile , la plataforma electoral de Unholster que en esta elección realizó una alianza con los medios de la Universidad de Santiago, analizó los datos públicos del Servel con un modelo probabilístico desarrollado y perfeccionado por la empresa de tecnología Unholster durante más de 10 años.

Aunque los datos son secretos, la matemática permite en base a métricas dadas a conocer por el Servel, conocer quiénes votan según su edad y por quién. Los inscritos nuevos menores de 30 años serían el 25,0%, mientras que los inscritos nuevos de 30 a 50 años representarían el 8,5%. Los inscritos antiguos de 30 a 50 años serían el 31,3%, de 50 a 70 años el 27,1%, y de 70 años y más el 8,1%.

Los votos a capturar

En esta elección la mayor participación electoral la tuvo el grupo de inscritos antiguos entre 30 y 50 años, las denominadas generaciones X e Y, es decir, esos que concurrieron al Registro Civil, marcaron su pulgar con tinta para contar con su derecho a voto y debutaron en las urnas entre el Plebiscito de 1988 y las elecciones de 2009 en las que resultó vencedor Sebastián Piñera.

El 67% de los que corresponden a este grupo hizo las dos horas de fila al sol este domingo para votar, cifra que supera hasta en 27 puntos el comportamiento de los grupos de otras edades o características.

Cristóbal Huneeus, socio y director de Data Science de Unholster, explica que "este grupo ha tenido un comportamiento parecido en las últimas tres elecciones y el plebiscito, donde fue su mayor participación con el 69% en contraste al grupo de 30 y 50 que no había votado hasta la ley de inscripción automática y voto voluntario, y que se comporta muy distinto: allí sólo votó el 39%".

En la década de los 90, cuando los mayores de este grupo eran jóvenes, se les bautizó como la generación de los “no estoy ni ahí”, luego de que la periodista Raquel Correa entrevistara a Marcelo Chino Ríos en Canal 13, donde este hoy activo twittero de temas políticos, reconocía no haberse inscrito para votar y cada vez que se le preguntaba sobre política el tenista respondía “no estoy ni ahí”.

Eran los que no se inscribían en los registros electorales, por ende, no votaban, no se manifestaban en las calles cuando Pinochet asumió como senador vitalicio o fue detenido en Londres. Muchos no se informaban de política y hoy son en su mayoría cuarentones. Con la Ley de inscripción automática y voto voluntario de 2012, algunos partieron a las urnas, pero son los que menos se animan a votar. En este segmento de los votantes, Franco Parisi obtiene su récord de votación con el 21% de preferencias, superado por Kast con el 26% y Boric con el 23%.

Mientras que los chilenos de esta misma edad considerados “inscritos antiguos”, a la hora de elegir candidato optó cerca del 25% por Gabriel Boric versus el 32% por José Antonio Kast. A diferencia de lo que ocurrió a nivel nacional, Sebastián Sichel sube al 13%, Franco Parisi y Yasna Provoste empataron en torno al 10% de votación, MEO igualó el 7% que obtuvo finalmente y Eduardo Artés apenas rosó el 1% (Gráfico 2) Más tirado a la derecha, pero en el comportamiento de este grupo sigue la tendencia de lo sucedido en las urnas el 21 de noviembre.

Dos Chiles

Un comportamiento opuesto a los promedios lo tienen los grupos etarios extremos: los jóvenes entre 18 y 30, y los mayores de 70 años. Estos últimos votaron por primera vez entre las elecciones que dieron por ganador a Gabriel González Videla en la década del 50 y las de 1970, donde triunfó por estrecho margen Salvador Allende cuando no existía el balotaje. De este grupo de votantes, un 35% votó por José Antonio Kast, un 25% por Sebastián Sichel , un 18% por Yasna Provoste, 12% por Marco Enriquez-Ominami y apenas un 7% por Boric. Es decir, casi el 60% se identificó con la centro y ultra derecha. En millenials y centenials, Boric obtiene el 33%, Kast 22% y Parisi el 20% de la votación. La candidata Yasna Provoste apenas llega al 5% y Sichel al 10%.

En el grupo de los que tienen entre 50 y 70 años, Parisi casi no existe y apenas saca el 6%, siendo superado por todos los candidatos, menos Artés. Aunque en este grupo, también gana Kast con el 30% seguido por Boric con 23%, es el grupo que más vota por la candidata de la ex Concertación con 19% y el candidato del PRO con casi 10%. Convirtiéndose ese 29%, en el grupo ideal para la posible conquista de votos del candidato de Apruebo Dignidad.

Nuevo escenario

Muchos han planteado esta segunda vuelta electoral como un escenario similar al plebiscito de 1988, donde ganó el NO, con el 54,7% de los votos. Sin embargo, para el periodista y analista político Mirko Macari, nos enfrentamos a otra lógica: “para un grupo muy pequeño la dictadura está representada por Kast y están como sea con Boric. Pero para la gente, especialmente mayores de 70, la dictadura es Pinochet, un milico con gafas, mientras que Kast es un señor rubio muy bien peinado que les va a pedir un voto a cambio de orden y hacer respetar la ley”. 

Sumado a ello, explica, “después del estallido, con el gobierno sin autoridad porque la perdió y con el narco desfondado en las poblaciones exagerado por lo que dice la televisión, prefieren a un candidato que les promete seguridad y aplicar la ley, y por supuesto que a mientras más edad, hay más apego a lo establecido y el orden”.

Como situación opuesta, mientras se tiene menos edad ,según Macari “ hay más disposición al cambio y a tomar distancia de las leyes que no comparto porque representan un paradigma distinto a la generación. Pero la izquierda y la derecha en base a la dictadura, existe para muy poca gente”.

A dos días de elecciones y antes de que comience legalmente la nueva etapa de campaña electoral, el discurso y comportamiento de ambos candidatos ha tendido a acercarse al centro. Boric fotografiándose con Carmen Frei dándole el espaldarazo, Ricardo Lagos diciendo públicamente que tiene su voto y el rumor de arribo de Michelle Bachelet al salvataje. Por otro lado Kast, pactando su estricto programa en torno a derechos ambientales y explicando que las leyes como matrimonio igualitario y aborto en tres causales, aunque no le gusten, son materia del Congreso y que ya están aprobadas o por aprobarse.

A la hora de contar años, pareciera que toca la misma lógica para poder ganar: hacer puerta a puerta en los que en cuanto a edad también se ubican al centro, y convencer a ir a las urnas a los que alguna vez, no estuvieron ni ahí.  

Por Marisol Olivares

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